miércoles, 8 de octubre de 2014

BLOQUEO MOJADO CON LÁGRIMAS

Querido Dios: hoy he tenido una mañana marcada por las lágrimas. Lágrimas amargas y sin un aparente contenido. Han sido lágrimas que me han incomunicado, me han separado de las personas que me han querido ayudar...Cuando me han llamado al despacho la psiquiatra y la psicóloga no he sido capaz de ponerlas un contenido y hemos llegado a la conclusión de que han sido lágrimas sin sentido. Pero lo que he sentido ha sido real, muy real. Es como si yo fuera un auténtico timo. Mis lágrimas no tienen sentido y no soy capaz de pararlas. Eso para mí, ahora, es casi como decir que yo no tengo sentido. Es algo muy doloroso. Me duelen los ojos de haber llorado, tengo el cuerpo cansado y la mente atontada. Me dicen que he de aprender a parar el pensamiento pero no lo veo posible, hoy no he sido capaz de hacerlo. Siento que la psiquiatra no me aguanta, es como si la cansara o algo parecido, es como si viera que mi trastorno fuera una farsa porque me lo provoco yo a mí misma. Noto algo raro en su comportamiento con respecto a mi persona. Y esta es una sensación que tengo desde hace más tiempo. Tras tantas lágrimas parece que ahora estoy de resaca, estoy agotada. Y así es como empecé el día agotada. Y así he tenido el día: fatal. Mi Dios hoy no hay palabras de aliento pero si que puedo decirte que estoy mejor. Te quiero mucho a pesar de que te hubiera matado esta mañana. Si hubiera podido... la desesperación ha sido muy grande y por mi mente han pasado demasiadas cosas. Quiero que me perdones por lo mal que me he comportado esta mañana pero lo que creo que ha pasado no ha sido un acto consciente. Me he bloqueado y sólo funcionaba mi parte negativa. Tengo permiso para escribirte cuando quiera. Espero poder escribirte largas cartas hablándote de cómo me siento y el resto de mis cosas. Hoy no es día de tomar decisiones por el malestar que he tenido pero hoy es el día de llamada y he de concretar mi vuelta a casa para pasar el fin de semana. Y son temas opuestos. Si hago una cosa no puedo hacer la otra. Dentro de poco se va a acabar el tiempo libre y he de volver al hospital. Lugar del que hoy me he querido ir porque vivir en un hospital en una unidad de rehabilitación psiquiatra es duro, bueno más duro es tener la enfermedad. Porque lo que soy yo es una enferma y mi problema es psiquiátrico y mis síntomas se me manifiestan en ocasiones es a través del llanto descontrolado. Pero no me puedo ir a casa porque no tendría el apoyo que necesito. Y en verdad llevo poco tiempo aquí y puede que necesite muchos meses pero el tiempo del que dispongo es mucho. Pero... me he de ir GRacias por existir y por quererme aunque no me crea que me lo merezco. BEsos, tuya: Nuria

miércoles, 1 de octubre de 2014

DUDAS

Querido Dios: Hoy estoy inmersa en un mar de dudas. Dudo de la efectividad del tratamiento en la Unidad. Tengo la sensación de que no estoy avanzando. Bueno, en realidad, es como si estuviera yendo hacia atrás. Pero, ¿puedo hacer caso a mis sensaciones? creo que no. Pero esto no quita que las sienta como muy verdaderas. Entonces ¿qué puedo hacer con lo que siento? Creo que tan sólo reconocerlo y dejarlo pasar. Lo que he hecho ha sido centrarme en mis emociones negativas y eso ha hecho que me sintiera mal pero he sido capaz, con ayuda, de salir del círculo vicioso y ahora me siento mejor. Creo que el no haber hecho algo que me ocupara la mente ha hecho que me sientiera peor. En los momentos de dudas ocupando mi mente consigo no entrar en una espiral de autodestrucción. Mi Dios. Tu, que estas a mi lado, eres quien mejor me conoce por este motivo quiero preguntarte que es lo mejor para mí en este momento de mi vida... Pero ¿cómo me puedes contestar si tu eres yo?... En mi interior siento que he de seguir en la Unidad y que he de tener más paciencia porque yo estoy haciendo lo que está en mi mano para mejorarme. Tengo que prestar atención a los indicios que me dicen que me voy a poner mal para evitar estar muy decaída. Gracias por estar a mi lado porque tu eres yo. Tu eres mi parte sana y hay ocasiones en las que me ofusco y que no veo más allá del dolor del momento. Tuya: Nuria

martes, 30 de septiembre de 2014

SIN RUMBO

Querido Dios: No se hacia donde me encamino. Siento que voy por la vida sin rumbo. No tengo un motivo para seguir hacia delante. Estoy perdida. Dudo de que me sirva el estar en el hospital aunque es la mejor opción que tengo ahora. No puedo regresar a casa de mis padres. Tengo unos meses por delante en la unidad. A pesar de que estoy protegida me siento indefensa. Hoy no tengo ni palabras para ti, mi Dios. Protegeme porque necesito tu ayuda. Estoy asustada. Tuya: Nuria

martes, 23 de septiembre de 2014

UN DESCUBRIMIENTO DEVASTADOR

Querido Dios: Esta semana he tenido un descubrimiento devastador para mí: mucho del malestar que tengo se debe a los pensamientos negativos. Puede resultar algo sencillo de asimilar pero es una verdad que afecta de manera global a mi persona. Es como decir que los problemas que tengo me los provoco yo misma. Es una posible verdad que me me asusta mucho. Estoy confusa ya que es una información que apenas puedo digerir... Porque estoy segura que tengo problemas objetivables, problemas al margen de mis pensamientos. No se si esto tiene algún sentido. Pero la cuestión importante está en que tengo que reflexionar sobre todo esto porque afecta a mi recuperación. Es información que he trabajado en terapia. Me cuesta tener un pensamiento positivo. Esta mañana me ha supuesto cierta ansiedad pero he sido fuerte y he pasado el mal rato. Espero que con el paso del tiempo vaya interiorizando los pensamientos positivos. Hoy he puesto un pequeño mural con características positivas mías. Era un ejercicio del programa de "conocimiento de la enfermedad" del apartado de autoestima programado para tratar el problema de control de impulsos. Creo que me va a ser positivo verlo en los momentos de bajón porque a pesar de haber descubierto parte del origen de mi malestar son esperables momentos de crisis ya que identificar el origen de alguno de mis problemas no me inmuniza a ellos. Porque creo que tengo algún otro problema que el pensamiento positivo. Bueno tengo que reflexionar sobre ello. Veo con claridad que tengo es un problema base de autoestima. Sea como fuera la cuestión crucial es si mis problemas psicológicos se pueden afrontar con un pensamiento positivo. El centrarme en el presente sin cuestionarme me hace sentir bien pero mi objetivo es organizar mi vida y por este motivo me cuesta no cuestionarme el futuro. Pero lo veo muy negro y eso hace que anticipe un fracaso pero lo que ocurre en realidad es que no soy capaz de imaginar que las cosas me vayan mejor de lo que me ha ido en el pasado... bueno veo que en este caso también está implicado el pensamiento positivo. Como puedes ver las cosas siguen liadas. Cada día es como una parte de un mismo capítulo, un capítulo que es la historia de mi vida. Porque lo que yo quiero de veras es remontar y ser independiente y no dejarme llevar por las emociones cambiantes e intensas que siento. Porque quiero conseguir un equilibrio me he de esforzar por conseguirlo. Y a pesar que en ocasiones no me veo capaz de llevarlo a cabo empiezo de nuevo y así una y otra vez. Porque creo que lo puedo conseguir lo conseguiré. Creo que me exijo demasiado y a pesar de que llevo un mes... y todavía llevo poco tiempo en la unidad para que haya una mejoría, necesito tiempo. Y el mensaje de que llevo un mes y no he conseguido logros es un pensamiento negativo. Esta reflexión me dice que me centro demasiado en mi interior y no es muy positivo y puede que acentúe mis problemas aún más. Como conclusión a mi carta de hoy. Mi Dios he de tener un pensamiento positivo, entrarme en mi presente y descentrarme de mis emociones (identificarlas y dejarlas pasar en vez de focalizar mi atención en ellas. Gracias por estar a mi lado siempre. Estás cuando yo quiero que estés y cuando no soy capaz de verte porque tu eres mi parte sana. Y esa parte está siempre presente. Lo que siento que me ocurre es que hay como una capa de suciedad que me impide ver lo que hay detrás de ella. Mi Dios otro día sigo hablando de contigo y a pesar de que no lo hagas tu siempre estarás dentro de mí. TE quiero, tuya: Nuria

jueves, 18 de septiembre de 2014

UN DÍA MÁS

Querido Dios: Hoy es un día más, un día que no tiene nada de especial pero un día que hay que vivirlo y no tengo muchas ganas de hacerlo. Estoy cansada de todo, estoy triste, muy triste. Si estuviera en terapia me dirían que pusiera palabras a esa tristeza y tengo la sensación de que no soy capaz de hacerlo. Es una tristeza honda que parece que quita los significados a lo que ocurre a mi alrededor. Es como una enfermedad que mata al alma poco a poco. Pero a pesar de que parece que las respuestas no me llegan quiero preguntarme ¿de dónde viene mi tristeza? Creo que cuando sea capaz de definirlo la tristeza estará controlada. Tal vez no desaparezca por ello pero será como más pequeñita. He de controlarme para no llorar porque lo que quiero es llorar y estar escondida. Pero hoy es un día más, no es un día especial. Es un día sin ánimos, sin ilusiones y yo lo que necesito es tener un motivo para vivir y ahora parece que está difuso porque el deseo de independizarme no me parece posible ahora, no me parece realista y creo que no lo voy a lograr nunca. Tengo la capacidad de escribir y no decir cosas con sentido pero esto es lo que hay ahora. He de estar centrada en el momento presente pero me es difícil. Ayer fue más sencillo y el centrarme en las actividades que hago me fue más sencillo.. Porque el objetivo es ir teniendo pequeñas metas y hoy parece que la tristeza lo inunda todo. Veo complicada mi recuperación pero como quiero salir de esta enfermedad que me está carcomiendo por dentro coy a seguir intentándolo una y otra vez. Mañana será otro día. Puede incluso que el resto del día sea mejor. Por ahora creo que esto todo lo que quiero escribirte mi Dios porque reflexionar hoy me está acentuado aún más el dolor que siento. Gracias por estar a mi lado en todo momento. Te quiero, me quiero aunque esté triste. A pesar de encontrarme mal soy digna del amor de mi familia aunque crea que no se merecen tenerme porque se merecen algo mejor y están preocupados por mí. Este pensamiento no es realista. Porque soy digna del amor de los míos porque lo que me pasa es una enfermedad y no estoy haciendo teatro. Tengo miedo de no recuperarme y para lograr hacerlo lo que puedo hacer ahora es centrarme en mi presente y esto es lo que quiero hacer aunque me es duro. Porque no parece que pueda pensar en otra cosa que mi desesperanza, mi tristeza y en pensamiento negativos difusos. Dios se que me quieres. Tuya: Nuria

martes, 16 de septiembre de 2014

CONFUSIÓN

Querido Dios: hoy he tenido problemas para explicar la causa por la cual escribo este blog. Parece ser que no tiene mucho sentido (visto desde fuera) el hecho de escribir aquí en vez de hacerlo en cualquier otro formato. He puesto, creo recordar, que el acceso al blog estuviera restringido y parece ser que resulta extraño a pesar de que sin usar la lógica me parece de lo más normal. Supongo que me habré acostumbrado a escribir aquí. Es como poder tener mi diario en cualquier acceso a internet, es como si no lo pudiera destruir con la misma facilidad que rompo lo que escribo en papel cuando esto es una sensación pues las entradas se pueden editar, es decir, se pueden borrar. Pero ¿tiene que tener sentido todo lo que se hace? Hoy he salido de terapia por la puerta de atrás me he quedado bloqueada y me han dicho que me diera un paseo y que luego volviera pero no ha existido ese luego pues , a pesar de haber preguntado, me han dicho que seguíamos al día siguiente y yo me he quedado con la confusión. Pero ¿cual es la confusión? Creo que no voy a saber ni expresar. Tiene que ver con lo que pienso sobre mi misma, se trata de mi autoconcepto y mi autoestima... ahora me quedo con la mente en blanco tal y como me he quedado en consulta. Pero quiero forzarme y sacar hoy mismo algo en claro porque pienso que si no lo hago es como si no hiciera nada. Es como si no estuviera cumpliendo con mi obligación de recuperarme porque todo el esfuerzo que estoy haciendo al vivir aquí no sirve para nada. Siento que no soy capaz de hacer lo que se me pide en terapia y eso se debe a algún defecto mío. Pero creo que eso es la misma enfermedad, es mi falta de autoestima. Porque no se de que me puedo fiar. Estoy confusa y creo que cuando tenga las cosas más claras será cuando empiece a mejorar y tal vez lo que deba hacer ahora es no exigirme tanto porque me veo incapaz de avanzar tan rápido. Hoy en conocimiento de la enfermedad hemos seguido trabajando con la autoestima. He sido consciente de forma clara y potente que la base de mis problemas es la pobre o inexistente autoestima que tengo supongo que necesito tiempo para fortalecerla. Porque a pesar de que no me lo acabe de creer yo puedo con ello. Gracias por estar a mi lado porque tu eres quien no me juzga ni valora y porque tu eres mi parte sana y con esa parte es con quien quiero comunicarme y quiero que crezca más y más. El trabajar con lo que es mi relación con mi madre es confuso y está en la raíz de mis problemas pues es la base sobre la que está apoyada parte de mis problemas porque yo creo ser una mala persona que no es capaz de hacer las cosas bien. Me siento defectuosa por naturaleza y a pesar de que crea que no soy digna de nada me merezco que las cosas me vayan bien y soy digna de cariño y amor y me merezco las cosas buenas que me pasan. No se si es positivo escribir aquí pero necesito un lugar donde agarrarme, expresarme. Y dejarme llevar por los pensamientos y sacar fuera lo que llevo dentro creo que me es positivo. Creo necesitar poner por escrito lo que trato en terapia (con lo que me quedo o lo que vinculo a ello) para aclarar mis ideas. ¿Qué aprendido hoy? que tengo conceptos poco claros, que tengo pensamientos y sentimientos que no están basados en la realidad, en los datos. Tengo una visión muy sesgada de mi realidad. Tal vez fuera más cierta en el pasado, puede que tuviera donde basarme pero lo que está claro es que ahora son pensamientos disfuncionales y me hacen mucho daño. Son como un monstruo que me asusta y en verdad nunca le he visto la cara. Y tal vez si un día soy capaz de mirarle a los ojos resulta que es un ser que me quiere ayudar. Entonces ¿de qué me puedo fiar? no lo sé, no estoy nada segura. Ese es el verdadero problema que tengo ahora. Si no me puedo fiar de lo que pienso necesito un planteamiento alternativo y este vendrá pero ahora no está. Lo que puedo hacer es basarme en mi presente. Gracias por escucharme mi Dios. Ahora es momento de volver a mi realidad y esta es volver al hospital donde vivo. Tuya: Nuria

lunes, 15 de septiembre de 2014

OPUESTOS INCOMPATIBLES PERO EXISTENTES

Querido Dios: Soy consciente de que tengo dos sensaciones opuestas que se dan al mismo tiempo pero son incompatibles: me siento desprotegida y sobreprotegida. Mi mente me dice que es algo que no tiene sentido pero mi corazón me dice que es algo totalmente cierto. Creo que lo que me pasa ahora es que tengo la sensación de que va a pasar algo malo. Bueno eso es al menos lo que creo que siento porque no estoy segura de nada ahora. Bueno sí, estoy confusa... Creo quesilento desprotección pero se que estoy bien protegida. NO tiene mucho sentido lo que escribo pero es así como me siento. Lo que hago últimamente es llorar y sentirme muy frágil pero estoy en un entorno protegido. Siento que necesito tiempo y así me iré mejorando pero ahora lo veo muy lejano. El vivir en un hospital me tiene que ayudar a mejorar pero no se si estoy haciendo lo que está en mi mano para conseguirlo. Pero en verdad que lo intento. Lo intento de veras pero tengo mis dudas. Querido Dios supongo que estás escribiendo con reglones torcidos y todo esto tendra su sentido cuando pase el tiempo. Hoy lo que tengo es confusión y así te lo transmito. Gracias por estar a mi lado siempre porque tu eres yo y yo eres tú. Tuya: Nuria

miércoles, 10 de septiembre de 2014

NUEVO SITIO ¿NUEVA VIDA?

Querido Dios: Como bien sabes, tu que todo lo conoces, estoy en un nuevo lugar. Vivo en un hospital en la Unidad de Rehabilitación Psiquiátrica o algo similar. Se que tu estás a mi lado en la medida de que te pienso y te siento porque no eres una creación mía porque bien sabes que no puedo sentir al Dios de mi infancia, en ese ser todopoderoso y amoroso. Y también sabes que te necesito aunque no quiera saber nada de tí, aunque no te sienta o no te piense, aunque esté inmersa en mis emociones... Es duro vivir aquí pero este es ahora mi lugar. Estoy en una biblioteca y posiblemente haya más momentos en los cuales me ponga a escribirte.

Tal vez te apetezca saber más de mi vida en este nuevo sitio pero ahora no es el momento. La pregunta que tengo hoy y que quiero tratar contigo hoy es si este nuevo lugar de residencia me supone una nueva vida o tal vez es la mera continuación de la vida que he estado viviendo hasta ahora. Parece que es un lugar al que he llegado por la mera lógica de mi vida. Creo que lo que es una oportunidad que me ha brindado la vida para recuperarme en un entorno protegido. Poco importa si es una nueva vida o es una mera continuidad lo importante es que estoy haciendo aquello que creo que he de hacer en este momento de mi vida. En ocasiones pienso en qué será de mí cuando salga de aquí y no hay respuesta por lo que me siento bloqueada y desesperada. La respuesta vendrá a su debido tiempo.

Ahora he de centrarme en conseguir descubrir los pensamientos que generan mi llanto. Y es que sigo llorando.

Mi querido Dios yo se que estás a mi lado porque tu eres yo y yo eres tú aunque a veces no te sienta o no te piense.  Escribirte es un placer inmenso porque es un dejarse llevar y sacar fuera lo que llevo dentro. No importa la calidad del escrito tan solo el sentirme, el sentirte.

Te quiero, tuya:

Nuria


jueves, 7 de agosto de 2014

TRAS LA DUCHA.


 7 de agosto de 2014

Querido Dios: Ahora me encuentro más relajada, como si nada hubiera ocurrido. Siento que no tengo preocupaciones, problemas, situaciones que me desagradan, cosas a cambiar… Siento una calma que me incita a irme a la cama pero no es momento porque es demasiado pronto, tengo el pelo empapado y he de esperar a por la medicación de la noche.

Me provocado el vómito pero ha sido un episodio muy breve, pero aún así lo he hecho. Me da la sensación de control y de esa manera es como si hubiera comido un poco menos, al hacerlo me siento, primero, menos culpable y, segundo, me siento fatal por hacerlo y no ser capaz de controlarlo. Pero incluso esta segunda consecuencia es buscada porque en el fondo de todo este proceso el objetivo es sentirme mal. Y eso se me da fenomenal. Pero en este preciso momento no me siento culpable por vivir cosa que me pasa muy a menudo, demasiado a menudo. He prometido no volver a intentar suicidarme, no cortarme o clavarme agujas pero no he prometido nada con respecto a la comida. Entonces todavía me queda esta vía. Pero ahora no puedo intentar suicidarme porque me falta poco para ingresar en el centro de rehabilitación. Es como gastar el último cartucho. Como no salga bien no se qué va a ser de mi vida. Creo que he puesto demasiadas expectativas en un centro del que nada sé. Mi vida ahora poco vale y espero que sirva de algo tras ir al centro. Bueno si no sirve de nada al menos espero que no me empeore.

He oído el ruido del garaje, vienen mis padres y ahora toca la bronca por lo de las patatas fritas y el huevo lo tendré que aguantar de la mejor forma posible porque me digan lo que me digan se que van a tener razón. Además es que lo reconozco. Tengo un problema con la comida. Pretendo que al comer me sienta  mejor, que con la comida se cierre, se llene el gran vacío de mi interior pero no es así. Lo que consigo es tener un mayor problema.

Al final no me han dicho nada. Casi hubiera preferido una bronca pero las cosas suceden como suceden y no como las prevemos… Aplicándome esto a mí misma en otros aspectos he de decir que tiendo a anticipar demasiado y lo que yo doy por algo seguro tan sólo es, en realidad una probabilidad. Es una puerta hacia la esperanza. Las cosas pueden ser diferentes a lo que han sido hasta ahora.

Querido Dios lo tengo claro es que lo que estoy confusa y estancada. Y por mucho que me empeñe la vida sigue su curso y por mucho que yo no desee continuar me mueve con su inercia.

Querido Dios tengo la sensación de que las mejores cartas que te escribo son las que hago mentalmente tras acostarme. Ese es un momento de franqueza y claridad mental. No es que estás no estén escritas con las mismas condiciones pero parecen tan diferentes… Bueno esto es un aspecto que tampoco tiene tanta importancia.

Gracias por estar a mi lado en todas las circunstancias que vivo. Eres mi mayor apoyo y seguridad. La verdad es que interpretar lo que acabo de escribir tiene su miga. Es un canto al optimismo pues lo que en vedad lo que acabo de escribir es que pase lo que pase siempre me tengo a mí misma y el apoyo y la seguridad que necesito están en mí. Y esto es así porque no escribo al Dios de ninguna religión sino que me escribo a mí misma pero utilizando un intermediario de mi propia creación.

No sé qué va ocurrir mañana pero lo que sí sé es que este día prácticamente ya se acabado y queda menos para ir el lunes 11 a Ávila y ver lo que me espera. Tengo mucho miedo y este miedo se traduce en todo este movimiento que voy teniendo.

Espero que el pelo se seque pronto para poder acostarme lo antes posible. La cama se ha convertido en mi gran aliada para hacer que los días sean más cortos. Me acuesto pronto y me levanto tarde y me hecho siesta, es un antípodo contra la vida y yo lo que quiero es vivir sin vivir.

Un abrazo, tuya:


Y AHORA ¿QUÉ?

7 de agosto de 2014

Querido Dios: Acabo de darme un atracón de comida, he comido si control durante un rato. He terminado con una sartén llena de patatas fritas y un huevo. Y ¿ahora qué? No puedo seguir haciéndome daño de esta manera y además para más inri me he tomado un tranquilizante de la medicación de mi padre. No puedo con esta agonía. Lo estoy pasando fatal y parece que no hay salida.

Estoy cansada de esta puñetera vida y no estoy poniendo los medios para salir. Tal vez lo que haga es hundirme más y más. Por lo menos hoy no he vomitado. Me voy a intentar controlar para no hacerlo. Y todavía quedan unos días para conocer el centro de rehabilitación y otros más para ingresar.

Tal vez el no salir de casa en todo el día haga que me sienta peor pero es que no tengo ganas de nada. Hoy ni siquiera me he centrado en hacer ganchillo.

Tengo un problema con la comida y es incontrolable. No puedo parar de comer y cuando estoy sola es mucho peor.

Querido Dios ¿llegaré a sentir que mi vida tiene sentido? Sé que mi vacío no puede ser llenado de ninguna manera porque es un pozo sin fondo pero ¿puedo vivir centrando mi atención a otro punto? Puede que no desaparezca pero podría aprender a controlarlo.
Siento que me he abandonado casi por completo. Por mi parte no hago casi nada, apenas tengo iniciativa. Es que ni siquiera me ducho. Estoy agotada de vivir así pero no me esfuerzo en cambiar nada. Espero que me sirva de algo el centro de rehabilitación. Es como si mi vida se haya quedado estancada y haya puesto la esperanza en recuperarme fuera, en ese centro. Ellos me van ayudar me digo a mí misma pero yo he de poner la voluntad y hacer. Y ahora sin que me fuerce mi madre no soy capaz de hacer nada. Es que no quiero seguir viviendo, al menos así no.
Querido Dios ¿qué me queda o qué tengo tras darme un atracón? Creo que lo único que tengo en estos momentos es un sentimiento de impotencia pero el alivio apenas ya aparece. Antes al menos me sentía mejor. Y no quiero vomitar porque sé que es adictivo y  no quiero tener otro problema más. Tal vez una siesta me haga sentir mejor, no lo sé.

Por otro lado la he liado tomándome un ansiolítico de mi padre es algo que no debería haber hecho pero es que lo necesitaba de veras, esta es mi excusa. Lo que tendría que haber hecho era haberme duchado y haberme ido a dar un paseo. Y así me hubiera sentido mucho mejor. Pero hay algo que me impide salir a la calle al menos sola. Es una especie de miedo que no tiene mucha explicación pero que aquí está.
Estoy sintiendo tranquilidad, algo así como si no hubiera nada a mi alrededor, algo así como que nada importara y no hubiera ninguna preocupación. Puede ser la comida que me haya relajado y haya cumplido su propósito o puede ser la pastilla. Son las ocho y media y no me puedo acostar todavía porque mamá me tiene que preparar las pastillas de la noche pero con mucho  gusto me iría a la cama y me levantaría tan sólo para ir al váter y para comer y tomar la medicación hasta el lunes por la mañana. ¿Qué conseguiría con ello? Evadirme de la realidad y olvidarme de todo lo que me rodea porque no quiero saber de nada ni nadie. Y todo porque duele demasiado ver como mi vida está estancada y tengo tan pocas posibilidades de mejorar. Es complicadísimo que encuentre un trabajo, es muy difícil poder vivir fuera de la casa de mis padres, es prácticamente imposible que encuentre pareja estable por mi enfermedad…Estas son las tres cosas que más me preocupan en este momento. Mi enfermedad hace que sea complicado encontrar trabajo, si no tengo trabajo no me puedo emancipar. Además no puedo vivir solo porque si la lío cuando estoy unas horas solas comiendo sin control ¿qué podría llegar a hacer si viviera sola? Y ¿quién va a querer tener una pareja con una enfermedad metal? Y luego está el sueño-locura de ser madre que es un despropósito de tal magnitud que ni siquiera lo he mencionado antes porque ya lo tengo superdescartado en la lista de mis sueños, en la lista de mis aspiraciones. Y es así porque ¿cómo voy a ser capaz de cuidar a alguien si no soy capaz de cuidarme a mí misma. Cuando llegara a la adolescencia seríamos personas en la misma etapa de la vida. Porque tengo la sensación de que no la he superado. Y difícilmente la puedo superar si sigo viviendo en casa de mis padres.

Y después del atracón ¿qué?, ¿qué me espera? Pues nada más y nada menos que estar en la misma situación que antes que el atracón pero con una sensación de descontrol.

Querido Dios he decidido que me voy a duchar y luego ya veré que hago.

Gracias por estar a mi lado a pesar de ser un puto desastre.

Tuya


domingo, 3 de agosto de 2014

MIEDOS

Querido Dios: me he quedado con la mente en blanco por unos instantes… por muchos instantes… Se pudiera llegar a pensar que tengo la sensación de que nada pasa por mi mente pero es una mera ilusión, al menos eso creo yo.  Bueno no estoy segura de nada. Ese es el problema tengo demasiada inseguridad que está acompañado con el miedo. Inseguridad y miedo están demasiado presentes en mi vida. En ocasiones tengo la sensación de que me quedo bloqueada y parece que los pensamientos se han evaporado y tan sólo siento un inmenso vacío. El vacío que siento me ha movido la mayor parte de mi vida. Casi todo lo que he hecho ha sido escapar de ese hueco de mi interior. Y ahora parece que todo me sobra, es como si nada necesitara.

NO tengo ganas de nada. Estoy haciendo un esfuerzo por escribir porque sé que tengo que intentar sacar fuera lo que llevo dentro… Siento que mi vida carece de sentido, me hace falta un motivo para seguir. Ahora siento que lo único que puedo hacer para sentirme mejor es centrarme en alguna actividad sencilla.
La semana que viene voy a conocer un centro de rehabilitación psicosocial para ingresar la semana siguiente pero todavía no sé qué día exacto será. Por un lado tengo muchas ganas de que llegue el día y por otro que no llegue nunca. Es una sensación extraña. Creo que mi mayor preocupación es que no me sirva de nada y eso significaría que no tengo esperanza de que mi vida mejore. Esto me hace sentir muy insegura y llena de miedo. Creo que poner en palabras lo que siento es positivo y me ha llenado de sorpresa porque… porque  ha sido más sencillo de lo que creía pero eso no hace que “merme” de tamaño. Todavía es muy grande para poder controlar mi gran miedo, el no encontrar un sentido a mi vida. Esto está seguido con el miedo a no encontrar un lugar propio. Tengo la sensación de que vivo de prestado.

Dios mío creo que ahora lo único que puedo hacer es centrarme en pequeñas cosas y olvidarme las grandes cosas de la vida.  Poco a poco se irá viendo lo que va a pasar por lo que tengo es saber esperar.

Gracias por saber escucharme, tuya.

martes, 29 de julio de 2014

REFLEXIONES

Sábado 26 de julio de 2014

Querido Dios: Me parece mentira pero parece que tengo la mente en blanco, estoy tranquila y he tenido un buen día. Tal vez… Siento un vacío, un vacío sereno. Tal vez se podría decir que es calma reconfortante… Calma que ha terminado cuando me he hecho consciente de que me dolía el estómago y he ido al baño a vomitar. Me estoy haciendo mucho daño con esta nueva costumbre que estoy adquiriendo de devolver pero parece que tengo una necesidad muy grande de hacerme daño. Si no es de una manera es de otra. Tengo un agujero en el alma y lo tengo que llenar de alguna manera. Sé que no debería hacerlo pero no puedo parar. Como demasiado porque tengo una gran necesidad de sentir algo aunque sea dolor.


Siento que tengo la vida acabada aunque en ocasiones siento un atisbo de vida. Bueno tal vez podría decir que lo que siento es más vida, más ganas de seguir… Lo que tengo claro es que no tengo las ideas muy claras. Creo que lo que me está ocurriendo es que estoy en un proceso de mejora. Y de este modo tengo dos modos de pensar uno “patológico” y otro “sano”.


Mi Dios tengo ganas de salir de esta desidia y tener un motivo que me llene, que me dé motivos para seguir, que le dé un sentido a mi vida. Creo que soy demasiado ambiciosa. Tal vez me deba conformar con centrarme en el presente, en los detalles cotidianos. 

sábado, 26 de julio de 2014

DESESPERACIÓN

 24 de julio de 2014

Querido Dios: Me gustaría que tú fueras un dios real y no el dios que me gustaría que existiera. El que fueras el Dios en el que creía cuando era pequeña, el padre de Jesús me ayudaría mucho  porque siento, en este momento de mi vida, que no tengo nada que me aferre a la realidad, que me dé un motivo para levantarme por las mañanas, que me dé la esperanza de que mi realidad puede cambiar y sienta ganas de vivir y si es posible incluso tener ratos de pasión por algo. Pero esto no es así porque tú, mi dios, eres un personaje creado por mi mente, alguien con quien poder hablar. Y eso, pensándolo bien, es una gran cosa.
Bueno al margen que seas eres alguien con quien puedo contar siempre, tú no me has fallado ni me fallarás. Estoy perdida y estoy muy cansada de caer una y otra vez. Estoy bastante descontrolada. La comida quiere llenar el gran vacío que siento.

Estoy esperando a ingresar en un Centro de Rehabilitación en Ávila y la espera es dura. Creo que puede ser una salida, una ayuda pero no creo que sea adecuado que pongan esperanzas en ello. Me estoy contradiciendo mí misma porque acabo de decir que no tengo esperanza pero parece que hay una posible salida pero creo que puede ser un error poner esperanzas en ello. Bueno estoy confusa y tengo mucho miedo.

No tengo ganas de hacer nada, tan solo quiero comer y comer hasta que me duela el estómago pero eso no parece que pase y por eso como y como. Y en ocasiones me provoco el vómito. Y eso me alivia pero no lo hago siempre. No tengo ganas de seguir y no puedo hacer nada por evitarlo. He de esperar a ver lo que pasa con lo de Ávila. Y para que llegue ese momento faltan dos semanas y medias para conocer el sitio y una semana más para ingresar. Hoy es jueves 24 y tengo una cita con la psicóloga el 11 de agosto y la semana siguiente el ingreso. No se que es lo que se espera que haga durante ese día.
La verdad es que necesito encontrar algún motivo para seguir porque es difícil vivir sin ningún motivo.
Querido Dios es algo que no me gusta nada pero necesito sentir dolor para seguir hacia adelante. Necesito buscar maneras de evadirme de la realidad y no tengo muchas opciones. Además tengo la libido por los suelos y por mucho que me estimule apenas siento algo por la puta medicación y lo único que consigo es dolor en el clítoris. En esto de la evasiones de mi realidad la comida. Ahora me vendría muy bien tomarme un ansiolítico o un neuroléptico para poder relajarme.