24 de julio de 2014
Querido Dios: Me gustaría que tú fueras un dios real y no el
dios que me gustaría que existiera. El que fueras el Dios en el que creía
cuando era pequeña, el padre de Jesús me ayudaría mucho porque siento, en este momento de mi vida, que
no tengo nada que me aferre a la realidad, que me dé un motivo para levantarme
por las mañanas, que me dé la esperanza de que mi realidad puede cambiar y
sienta ganas de vivir y si es posible incluso tener ratos de pasión por algo.
Pero esto no es así porque tú, mi dios, eres un personaje creado por mi mente,
alguien con quien poder hablar. Y eso, pensándolo bien, es una gran cosa.
Bueno al margen que seas eres alguien con quien puedo contar
siempre, tú no me has fallado ni me fallarás. Estoy perdida y estoy muy cansada
de caer una y otra vez. Estoy bastante descontrolada. La comida quiere llenar
el gran vacío que siento.
Estoy esperando a ingresar en un Centro de Rehabilitación en
Ávila y la espera es dura. Creo que puede ser una salida, una ayuda pero no
creo que sea adecuado que pongan esperanzas en ello. Me estoy contradiciendo mí
misma porque acabo de decir que no tengo esperanza pero parece que hay una
posible salida pero creo que puede ser un error poner esperanzas en ello. Bueno
estoy confusa y tengo mucho miedo.
No tengo ganas de hacer nada, tan solo quiero comer y comer
hasta que me duela el estómago pero eso no parece que pase y por eso como y
como. Y en ocasiones me provoco el vómito. Y eso me alivia pero no lo hago
siempre. No tengo ganas de seguir y no puedo hacer nada por evitarlo. He de
esperar a ver lo que pasa con lo de Ávila. Y para que llegue ese momento faltan
dos semanas y medias para conocer el sitio y una semana más para ingresar. Hoy
es jueves 24 y tengo una cita con la psicóloga el 11 de agosto y la semana
siguiente el ingreso. No se que es lo que se espera que haga durante ese día.
La verdad es que necesito encontrar algún motivo para seguir
porque es difícil vivir sin ningún motivo.
Querido Dios es algo que no me gusta nada pero necesito
sentir dolor para seguir hacia adelante. Necesito buscar maneras de evadirme de
la realidad y no tengo muchas opciones. Además tengo la libido por los suelos y
por mucho que me estimule apenas siento algo por la puta medicación y lo único
que consigo es dolor en el clítoris. En esto de la evasiones de mi realidad la
comida. Ahora me vendría muy bien tomarme un ansiolítico o un neuroléptico para
poder relajarme.
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