domingo, 3 de agosto de 2014

MIEDOS

Querido Dios: me he quedado con la mente en blanco por unos instantes… por muchos instantes… Se pudiera llegar a pensar que tengo la sensación de que nada pasa por mi mente pero es una mera ilusión, al menos eso creo yo.  Bueno no estoy segura de nada. Ese es el problema tengo demasiada inseguridad que está acompañado con el miedo. Inseguridad y miedo están demasiado presentes en mi vida. En ocasiones tengo la sensación de que me quedo bloqueada y parece que los pensamientos se han evaporado y tan sólo siento un inmenso vacío. El vacío que siento me ha movido la mayor parte de mi vida. Casi todo lo que he hecho ha sido escapar de ese hueco de mi interior. Y ahora parece que todo me sobra, es como si nada necesitara.

NO tengo ganas de nada. Estoy haciendo un esfuerzo por escribir porque sé que tengo que intentar sacar fuera lo que llevo dentro… Siento que mi vida carece de sentido, me hace falta un motivo para seguir. Ahora siento que lo único que puedo hacer para sentirme mejor es centrarme en alguna actividad sencilla.
La semana que viene voy a conocer un centro de rehabilitación psicosocial para ingresar la semana siguiente pero todavía no sé qué día exacto será. Por un lado tengo muchas ganas de que llegue el día y por otro que no llegue nunca. Es una sensación extraña. Creo que mi mayor preocupación es que no me sirva de nada y eso significaría que no tengo esperanza de que mi vida mejore. Esto me hace sentir muy insegura y llena de miedo. Creo que poner en palabras lo que siento es positivo y me ha llenado de sorpresa porque… porque  ha sido más sencillo de lo que creía pero eso no hace que “merme” de tamaño. Todavía es muy grande para poder controlar mi gran miedo, el no encontrar un sentido a mi vida. Esto está seguido con el miedo a no encontrar un lugar propio. Tengo la sensación de que vivo de prestado.

Dios mío creo que ahora lo único que puedo hacer es centrarme en pequeñas cosas y olvidarme las grandes cosas de la vida.  Poco a poco se irá viendo lo que va a pasar por lo que tengo es saber esperar.

Gracias por saber escucharme, tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario