Querido Dios: me he quedado con la mente en blanco por unos
instantes… por muchos instantes… Se pudiera llegar a pensar que tengo la
sensación de que nada pasa por mi mente pero es una mera ilusión, al menos eso
creo yo. Bueno no estoy segura de nada.
Ese es el problema tengo demasiada inseguridad que está acompañado con el
miedo. Inseguridad y miedo están demasiado presentes en mi vida. En ocasiones
tengo la sensación de que me quedo bloqueada y parece que los pensamientos se
han evaporado y tan sólo siento un inmenso vacío. El vacío que siento me ha
movido la mayor parte de mi vida. Casi todo lo que he hecho ha sido escapar de
ese hueco de mi interior. Y ahora parece que todo me sobra, es como si nada
necesitara.
NO tengo ganas de nada. Estoy haciendo un esfuerzo por
escribir porque sé que tengo que intentar sacar fuera lo que llevo dentro…
Siento que mi vida carece de sentido, me hace falta un motivo para seguir.
Ahora siento que lo único que puedo hacer para sentirme mejor es centrarme en
alguna actividad sencilla.
La semana que viene voy a conocer un centro de
rehabilitación psicosocial para ingresar la semana siguiente pero todavía no sé
qué día exacto será. Por un lado tengo muchas ganas de que llegue el día y por
otro que no llegue nunca. Es una sensación extraña. Creo que mi mayor
preocupación es que no me sirva de nada y eso significaría que no tengo
esperanza de que mi vida mejore. Esto me hace sentir muy insegura y llena de
miedo. Creo que poner en palabras lo que siento es positivo y me ha llenado de
sorpresa porque… porque ha sido más
sencillo de lo que creía pero eso no hace que “merme” de tamaño. Todavía es muy
grande para poder controlar mi gran miedo, el no encontrar un sentido a mi
vida. Esto está seguido con el miedo a no encontrar un lugar propio. Tengo la
sensación de que vivo de prestado.
Dios mío creo que ahora lo único que puedo hacer es centrarme
en pequeñas cosas y olvidarme las grandes cosas de la vida. Poco a poco se irá viendo lo que va a pasar
por lo que tengo es saber esperar.
Gracias por saber escucharme, tuya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario