martes, 29 de julio de 2014

REFLEXIONES

Sábado 26 de julio de 2014

Querido Dios: Me parece mentira pero parece que tengo la mente en blanco, estoy tranquila y he tenido un buen día. Tal vez… Siento un vacío, un vacío sereno. Tal vez se podría decir que es calma reconfortante… Calma que ha terminado cuando me he hecho consciente de que me dolía el estómago y he ido al baño a vomitar. Me estoy haciendo mucho daño con esta nueva costumbre que estoy adquiriendo de devolver pero parece que tengo una necesidad muy grande de hacerme daño. Si no es de una manera es de otra. Tengo un agujero en el alma y lo tengo que llenar de alguna manera. Sé que no debería hacerlo pero no puedo parar. Como demasiado porque tengo una gran necesidad de sentir algo aunque sea dolor.


Siento que tengo la vida acabada aunque en ocasiones siento un atisbo de vida. Bueno tal vez podría decir que lo que siento es más vida, más ganas de seguir… Lo que tengo claro es que no tengo las ideas muy claras. Creo que lo que me está ocurriendo es que estoy en un proceso de mejora. Y de este modo tengo dos modos de pensar uno “patológico” y otro “sano”.


Mi Dios tengo ganas de salir de esta desidia y tener un motivo que me llene, que me dé motivos para seguir, que le dé un sentido a mi vida. Creo que soy demasiado ambiciosa. Tal vez me deba conformar con centrarme en el presente, en los detalles cotidianos. 

sábado, 26 de julio de 2014

DESESPERACIÓN

 24 de julio de 2014

Querido Dios: Me gustaría que tú fueras un dios real y no el dios que me gustaría que existiera. El que fueras el Dios en el que creía cuando era pequeña, el padre de Jesús me ayudaría mucho  porque siento, en este momento de mi vida, que no tengo nada que me aferre a la realidad, que me dé un motivo para levantarme por las mañanas, que me dé la esperanza de que mi realidad puede cambiar y sienta ganas de vivir y si es posible incluso tener ratos de pasión por algo. Pero esto no es así porque tú, mi dios, eres un personaje creado por mi mente, alguien con quien poder hablar. Y eso, pensándolo bien, es una gran cosa.
Bueno al margen que seas eres alguien con quien puedo contar siempre, tú no me has fallado ni me fallarás. Estoy perdida y estoy muy cansada de caer una y otra vez. Estoy bastante descontrolada. La comida quiere llenar el gran vacío que siento.

Estoy esperando a ingresar en un Centro de Rehabilitación en Ávila y la espera es dura. Creo que puede ser una salida, una ayuda pero no creo que sea adecuado que pongan esperanzas en ello. Me estoy contradiciendo mí misma porque acabo de decir que no tengo esperanza pero parece que hay una posible salida pero creo que puede ser un error poner esperanzas en ello. Bueno estoy confusa y tengo mucho miedo.

No tengo ganas de hacer nada, tan solo quiero comer y comer hasta que me duela el estómago pero eso no parece que pase y por eso como y como. Y en ocasiones me provoco el vómito. Y eso me alivia pero no lo hago siempre. No tengo ganas de seguir y no puedo hacer nada por evitarlo. He de esperar a ver lo que pasa con lo de Ávila. Y para que llegue ese momento faltan dos semanas y medias para conocer el sitio y una semana más para ingresar. Hoy es jueves 24 y tengo una cita con la psicóloga el 11 de agosto y la semana siguiente el ingreso. No se que es lo que se espera que haga durante ese día.
La verdad es que necesito encontrar algún motivo para seguir porque es difícil vivir sin ningún motivo.
Querido Dios es algo que no me gusta nada pero necesito sentir dolor para seguir hacia adelante. Necesito buscar maneras de evadirme de la realidad y no tengo muchas opciones. Además tengo la libido por los suelos y por mucho que me estimule apenas siento algo por la puta medicación y lo único que consigo es dolor en el clítoris. En esto de la evasiones de mi realidad la comida. Ahora me vendría muy bien tomarme un ansiolítico o un neuroléptico para poder relajarme.