jueves, 30 de agosto de 2012

FANTASÍA DISIPADA POR LA REALIDAD


         Querido Dios: Ahora que los niños se han dormido y mientras Timoteo lee una de sus revistas de pediatría me he decidido a escribirte.
         Me parece mentira pero ya casi han pasado cuatro años desde que nos conocimos… En este momento tengo todo lo que he deseado en la vida. Los pequeños están sanos y nosotros estamos cada día más unidos. Hoy tengo ganas de volver la vista atrás y recordar cuando nos conocimos…

            A pesar de que me he propuesto contarte mi fantasía creo que no puedo seguir hacia delante. He empezado de una forma muy diferente, aquí he plasmado lo que realmente quiero, una familia propia. Pero en las fantasías que llevo teniendo estos días lo que imagino es como un hombre guapo, simpático y con cuerpo atlético me conquista. Supongo que he vivido diferentes conquistas y también me he imaginado muchas otras pero nunca hasta ahora he sido capaz de escribir mi verdadera fantasía, vivir con mi familia. He soñado muchas veces con encontrar el padre de mis hijos pero nunca he sido capaz de pensar en mí con él, compartiendo mi vida con esa persona.

            El haber tenido dos sobrinos mellizos hace que mis ganas de ser madre aumenten. Y ese deseo hace que quiera encontrar a un hombre para formar una familia y como parece que esto no me ocurre en la realidad recurro a la fantasía para lograrlo.

            Se que es muy penoso llegar a escribir esto pero lo que quiero es ser absolutamente honesta conmigo misma, al menos lo más honesta que puedo ser.

            Realmente lo que quiero en este momento es dormir para despertarme mañana despejada y ponerme a estudiar para mis próximos exámenes.

            Gracias por estar siempre a mi lado aunque no sea consciente de ello.

            Tuya:


No hay comentarios:

Publicar un comentario