Desde hace mucho tiempo he estado escribiendo una
serie de cartas con el claro propósito de no enviarlas. Empezaron como un
ejercicio de una terapia que consistía en que me gustaría decir a ciertas
personas que formaban parte de mi vida. Desde entonces ha
escrito muchas de esas cartas. Recuerdo que esto fue después de las Olimpiadas
de Barcelona aunque no podría precisar si fue en el mismo 1992, cuando empecé a
ir a consulta, o ya en el 1993. Pasado el tiempo las cartas escritas terminaron,
ya hace mucho tiempo que no escribo ninguna, pero en su lugar vinieron las
cartas mentales. En vez de ser cartas escritas son cartas pensadas que redacto antes de dormir. Desde un
tiempo que no puedo precisar estas cartas las encabeza Dios, la figura que me
he creado de Dios. Y creo que ahora es un buen momento para volver a escribir mis
cartas pero en vez de usar papel y bolígrafo voy a usar mi ordenador y un
acceso a Internet.
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